Hablar del agua de la cerveza, es hablar sobre el ingrediente más importante de dicha bebida. Este ingrediente representa regularmente entre el 90% y el 95% del volumen de una cerveza. En este punto la elección del agua se vuelve un aspecto muy importante para realizar una cerveza de calidad.
Entre las características a considerar en el agua destaca su PH y su dureza. El primero de estos aspectos se entiende como la alcalinidad y es la capacidad del agua para neutralizar a los ácidos. La segunda se compone por los minerales contenidos en el agua, en particular sales de magnesio y calcio. Por suerte, ambas características pueden corregirse, en caso de no contar con las cualidades deseadas para su utilización.
El agua es importante al agregarse a la malta, obteniendo los azúcares provenientes de estos granos y posteriormente convirtiéndose en mosto, el líquido que se fermentará para obtener la esperada cerveza.